Adaptarse al terreno es la misión para esta primera semana.
Un día estás terminando la carrera en Granada y a las 48 horas estás en Francia. En la región de l'Aquitaine, para ser detalloso. En Iparralde, para ser euskaldun.
Un día estás terminando la carrera en Granada y a las 48 horas estás en Francia. En la región de l'Aquitaine, para ser detalloso. En Iparralde, para ser euskaldun.
Saint Pée sur Nivelle (Senpere) es un pueblico muy cuqui. Todo muy verde, muy francés y muy vasco a la vez. El precio a pagar por tanto verdor, la lluvia. Imagino que será el enemigo a batir, chubasquero mediante. Por ahora sólo hay tanteo...
Como no estaba muy claro qué vamos a hacer aquí [QU'EST-CE QUE C'EST!!] hemos tenido una reunión con "la vie escolaire" (los que se encargan de que esto no se vaya al garete) y el director. Mi compañera Labrini y yo, codo con codo. Las ideas sobre la mesa, y arremangados para aportar cosas positivas al instituto.
Es bonito el momento en el que empiezas a entender cosas cuando la gente se dirige a ti. Cosas como... "tu est un gourmant" (traducción libre: qué buena boca tienes, ioputa) o una explicación académica sobre los ciclos ovulatorios de la trucha.
Propuestas que ya van dando color al cielo gris. Excursiones con los mayores del instituto, del ciclo de conservación del medio ambiente. Acampada en la montaña para escuchar la berrea nocturna. Un concierto andalous del amigo Alberto Alcalá, sazonado con tortillas de papas. O una invitación para hacer ecografías a un esturión...
¿Sabías que el esturión no se reproduce hasta los 8 años? ¿Y que para sacar eso que comen los pijos hay que matarlo? Existen líneas de investigación quirúrgica para poder sacar las huevas (caviar) y después coser al pobre pescado para que vuelva a criar. Flipa con la industria.
También tienen carpas (pez muy apreciado por los pescadores ya que se resiste bastante a morir). Y carpas japonesas (kois) que son bichos decorativos que pueden llevar a valer un verdadero pastizal.
En la piscifactoría del lycée también crían truchas estériles, norteamericanas ellas. Las hay de color verde oliva (poco visibles sobre fondo de tierra) y las hay brillantes que se utilizan como "marcador". Marcador quiere decir que si de repente ves muchos peces brillantes flotando en la piscina, mal asunto.
Echándolas a los ríos (vivas, obviamente) protegen la especie de trucha autóctona. Ejemplo:
Si hay 10 truchas vascas y un pescador (vasco o no, da igual), es seguro que si pesca va a ser una trucha autóctona. Sin embargo, si hay también 90 truchas americanas en el mismo río, la probabilidad de reducir la población autóctona es del 10%. Voilá
Las esterilizan con un choque hiperbárico (traducido como "un golpetazo que pa qué") para que no puedan colonizar los ríos vascos. Y de paso te las puedes comer sin miedo cuando las pescas.
Para terminar la tarde (la cena es a las 18:30) nos hemos parado en un camino que está lleno de morales. Ni primos ni tíos de la familia. Morales de los de ponerse morao.
Al parecer aquí hay tantos jabalíes que piden po favo que la gente se saque el permiso de caza mayor y organice batidas. Qué buen chorizo haría aquí uno que yo me se...
En cualquier caso, bonne nuit!

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